domingo, 21 de diciembre de 2008

La Función de las Universidades en el Desarrollo Social

En aquella hora de la inteligencia mexicana, Vasconcelos exclamó “quiero el derroche de las ideas, porque la idea solo en el derroche prospera.”
Con estas palabras definía la función de la universidad un hombre excepcional que transformó el destino de la educación en México, y que creía que la educación superior es el arma contra la pobreza y la ignorancia.
Hoy las instituciones universitarias no están aisladas del desarrollo social, si no que están hondamente arraigadas en él, unidas a las demás instituciones sociales estrechamente, y obligadas por su esencia misma a revertir sobre la sociedad entera el fruto íntegro de su trabajo.
Al comenzar el siglo XXI la función de las universidades es la de enseñar, aprender, investigar, y formarse en el conocimiento de las generalidades de la cultura para desempeñar un papel protagónico en las actividades económica - política y social formando los cuadros que dirijan al país en el marco de un mundo globalizado y terriblemente competitivo.
En el cumplimiento de estos objetivos se consolida el estado mexicano y por ende se fortalece nuestra nación ya que ambos conceptos son indisolubles.
Al respecto Alfonso Reyes, en su ensayo Nación y Universidad, citica a quienes creen que el concepto de universalismo en el que se fundamente la universidad se contrapone al concepto de nación y precisa que a nadie se oculta que una universidad es, por su nombre, por su definición, por su oficio, algo universal aunque no extranjero: la ciencia no puede tener patria.
México, en la actualidad enfrenta numerosos retos, porque además del neoliberalismo voraz que acecha desde el exterior, tenemos que soportar la crisis interna, en un contexto donde el desempleo, la miseria y la delincuencia organizada amenazan el estado de derecho.
Las universidades sufren el impacto de esta crisis, pero es precisamente en ellas donde toman fuerza las ideas de un cambio en todas las esferas, y donde se acrecienta la conciencia del ser nacional, es decir la certeza de que México es más que un país; de que México es una Nación.
Por ello para los universitarios debe ser una meta integrarse al desarrollo social y luchar a favor de los intereses del pueblo.
Y es necesario decir que el verdadero pueblo mexicano no es la aristocracia ni la plebe, porque ambas carecen de conciencia patria… Tampoco es pueblo la elite intelectual que desprecia cuanto forma el ambiente que la rodea, ni es pueblo, quien despoja a las masas de su tierra, de su pan y las mantiene en la ignorancia o el engaño.
El verdadero pueblo mexicano, exaltado históricamente por el Ateneo de la juventud de los Alfonso Reyes, de los Enríquez Hureña, de los Antonio Caso, etc.… Es aquel que sufrido y esforzado lleva sobre sus espaldas el sustento de la nación sin más patrimonio que el trabajo honrado y esforzado, y que es paciente constructor de una democracia que intenta dejar la juventud, para vivir las experiencias de la plena madurez.
Si el siglo XX, vió el surgimiento de la Universidad Nacional Autónoma de México, y con ella la explosión intelectual que forjo los cimientos de nuestra nación, el siglo XXI, es el siglo que es testigo del constante crecimiento de múltiples universidades, que no obstante, se mantienen unidas en el deseo de ser las forjadoras de las mentes que sustentaran al México del futuro.
La memoria histórica es el signo de la conciencia nacional que no olvida a Don Justo Sierra, el “Maestro de América”; que no olvida a Lombardo Toledano o a Gómez Morín, que no olvida a los estudiantes del 68 que cayeron jóvenes en la plaza de las tres culturas, para levantarse gigantes en el pedestal de la gloria.
Esa memoria histórica nos hace renovar el espíritu universitario, que en palabras de Don José Vasconcelos, adquiere dimensiones extraordinarias:

“Por mi raza hablara el espíritu”.

José Luis Ortíz Pérez

miércoles, 3 de diciembre de 2008

La vigencia del marxismo.

Después de la caída del Muro de Berlín, y especialmente con la disolución de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas el 8 de diciembre de 1991 se extendió a nivel mundial la idea de la ineficiencia del marxismo. Hoy a casi diecisiete años de esos acontecimientos el marxismo levanta la cara y según palabras de su principal ideólogo, Karl Marx, podríamos decir que "El fantasma del comunismo recorre el mundo".
La caída de la URSS a significado para los verdaderos marxistas solamente la caída de un sistema burocrático que caería por su propio peso. En este contexto la contraofensiva ideológica, que no es mas que eso, se a enfocado en argumentar la caída del "socialismo real" como la caída del marxismo sin adentrarse, quizá por miedo, a la verdadera interpretación marxista de los acontecimientos. Un ejemplo de esto es Francis Fukuyama, un autor quizá hoy desconocido, pero que en 1992 escribió un libro titulado "El fin de la historia y el último hombre" donde supuestamente explica que el fin de la lucha ideológica entre liberalismo y comunismo, que se encontraba ya desacreditado, significaba la vida perpetua del capitalismo donde este se volvería a la larga un sistema capaz de resolver sus propias contradicciones por lo cuál el capitalismo seria perpetuo. Lamentablemente ese discurso el día de hoy simplemente seria ridículo, especialmente en el contexto de la crisis mundial.
León Trotsky en un articulo llamado "Qué es el marxismo" explica en que consiste la vigencia o no de la teoría marxista diciendo "Las cuestiones de la competencia, de la concentración de la riqueza y del monopolio llevan naturalmente a la cuestión de si en nuestra época la teoría económica de Marx no tiene mas que un simple interés histórico -como, por ejemplo, la teoría de Adam Smith- o si sigue teniendo verdadera importancia. El criterio para responder a esta pregunta es simple: si la teoría estima correctamente el curso de la evolución y preve el futuro mejor que otras teorías, sigue siendo la teoría más adelantada de nuestra época, aunque tenga ya muchos años de edad."
Marx a diferencia de los anarquistas, veía al capitalismo como una etapa necesaria del desarrollo de la sociedad, pero a su vez, a diferencia de los liberales, observaba la caducidad de los sistemas económico-sociales como parte natural del desarrollo social. Por ello es que Marx se enfoca en el estudio de la sociedad capitalista y solo a esta, y si bien es cierto que el contexto histórico a cambiado por ejemplo el desarrollo de las telecomunicaciones, en esencia sigue siendo la misma sociedad descrita por Marx, ni mas ni menos que el capitalismo. Algunos quizá pretendan descalificar lo anterior argumentando a su favor con el desarrollo tecnológico, pero Marx explica que " El desarrollo tecnológico no es mas que la búsqueda de nuevos mercados". Es decir que cuando nadie ofrece celulares, por ejemplo, y tu desarrollas dicha tecnología evidentemente tendrás un mercado nuevo donde tu propia capacidad productiva será tu única competencia.
Otro de los grandes conflictos que han desacreditado al marxismo en una época mas actual es el sin fin de interpretaciones que se tienen sobre el mismo por citar algunas de ellas podemos mencionar al marxismo latino americano, el euro comunismo, el neo marxismo, el marxianismo, entre un mar de interpretaciones. Claro esta todas estas interpretaciones surgen a partir por un lado de los conflictos surgidos dentro de las propias internacionales, de la primera a la cuarta, y fuera de ellas. Incluso podemos hablar de semi-interpretaciones del marxismo como la social democracia. Pero la diferencia entre estos radica esencialmente en lo que yo llamo el material inflamable del marxismo. Con esto me refiero a que todas estas interpretaciones toman o dejan de lado al conjunto del pensamiento marxista como si pudiéramos hablar de un abecedario sin la A. El pensamiento marxista es un conjunto de puntos, que si bien son dialécticos y se aplican de diversos modos a los contextos específicos, no podemos esperar entender el marxismo de Marx sin contemplarlos a todos. Quien se encargo de explicar los componentes del marxismo de mejor forma fue Lenin, quien entendía que el marxismo se compone de tres cosas: el materialismo dialéctico, el materialismo histórico y la teoría del valor-trabajo. Estos no son más que la filosofía (el materialismo dialéctico) su aplicación a la historia (materialismo histórico) y la concepción económica (la teoría del valor-trabajo). Aunado a ello la eliminación de las conclusiones a las que llega el propio Marx como la necesidad de las revoluciones para las transformaciones sociales (el material inflamable) o la dictadura revolucionaria del proletariado como clase social, no como un individuó, es donde radica la diferencia entre las interpretaciones. De esto parte la diferencia en los medios bajo los cuales se desarrollan las ideas políticas del marxismo, por ejemplo el marxismo latino americano, por sus propias experiencias, a sacado la conclusión de que la revolución solo puede llevarse mediante la guerra de guerrillas, mientras la socialdemocracia y el euro comunismo consideran el cambio de forma parlamentaria y bajo una serie de reformas, que según creen, llevaran algún día al socialismo.
No puedo mas que recomendar al lector se adentre a la teoría marxista reconociendo la no como un ente homogéneo sino como un ente dialéctico, que "evoluciona", pero que a su vez dentro de el se encuentran posturas contradictorias como el estalinismo y el trotskismo, pero que solo bajo su estudio detallado sabremos si es o no caduco para el día de hoy, de lo contrario habria pasado a la historia como el propio Fukuyama.
Mauro Espínola.

martes, 2 de diciembre de 2008

LA TOLERANCIA DE IDEAS; LA SOLUCIÓN A LOS PROBLEMAS POLÍTICOS NACIONALES

Antes de comenzar con la idea central de este pequeño artículo, me permitiré recordar la finalidad de la creación de este blog que consiste en lo siguiente. La juventud universitaria se encuentra en una época en la que la pluralidad de ideas así como la tolerancia de las mismas, son fundamentales para la creación de un nuevo paradigma del vocablo política (cochinero como lo mencionó un colega en su artículo). La finalidad de este blog radica en demostrar que la juventud si creé en algo, creé en México y creé en su preparación académica para que esta última sea el trampolín que contribuya al cambio en México. Los colegas que aquí escribimos y que utilizamos este medio para difundir nuestras ideas, opiniones y/o análisis no pretendemos ofender a persona alguna, ni obligar a cambiar de opinión a los lectores. Nuestra única intención es demostrar que el cambio y mejora en México está en nuestras manos, en las manos de cada uno de los que conformamos el Estado Mexicano y que necesitamos cambiar, lo vamos a cambiar.

Si bien es cierto, las nuevas generaciones estudiosas de la política tienen un interés por cambiar la realidad de México pero ésta no se logrará a base de buenas intenciones ni a través de discursos llenos de frases eufémicas o paroxismos que excitan a la masa, sino teniendo una estructura forjada con buenos argumentos y que den una solución a la demanda de la sociedad. Lo anterior, se logrará cuando nosotros entendamos, aceptemos y practiquemos el concepto –tolerancia- en la vida cotidiana.

En México la palabra tolerancia significa todo, menos eso. Tolerancia no solamente consiste en vociferar “yo respeto tu opinión” o “no importa que seas…”. La TOLERANCIA según su posible raíz latina viene del verbo tolerare que significa soportar, aguantar. El paradigma de tolerancia que la sociedad acepta o conoce es “la tolerancia es aceptar las ideas, la ideología, las preferencias o los gustos de los demás miembros de nuestra comunidad o sociedad”. Ahora bien, cuando escuchamos hablar a cualquier representante de la sociedad dando un discurso o alguna conferencia solemos pensar “este fulano, no sabe lo que dice” o “esta loco este ca…ballero”. Allí comienza nuestro problema. Generalmente creemos que si alguien no piensa como yo, esta mal o es un traidor (cualquier parecido con algún ex-candidato a la presidencia de 2006, es una coincidencia). No. Lo anterior es una falacia. Si queremos lograr algo tenemos que tolerar las ideas y las propuestas que emiten otras personas. En vez de negarnos a propuestas que no van con nuestra ideología, podríamos abstraer lo que nos parezca pertinente o sugerirle a esa persona algún cambio que creamos que mejorará su propuesta.

Es cierto que no es tan fácil y común que nos pongamos de acuerdo, pero si lográramos aceptar que nos equivocamos y utilizar las ideas de otras personas en nuestros proyectos, seguramente lograremos beneficiar a muchas más personas de esta forma, o por lo menos beneficiaríamos a más individuos que si no incluyéramos a nadie en nuestro proyecto.

Es por eso que los países del centro han logrado el progreso; independientemente de sus teorías económicas liberales, o de su ideología conservadora. Es tiempo de que dejemos a un lado la intolerancia, dejar a un lado la enemistad hacia el socialismo (Marxismo, Trotskismo, leninismo, etc.) o hacia el capitalismo y todas las teorías afines a él. Debemos tomar lo mejor de cada ideología, de cada modelo y sobre todo de cada persona para lograr la nueva construcción de esta sociedad. Hasta ahora no he conocido a persona alguna que se niegue al bien común y al bienestar de la sociedad. La mayoría de nuestros representantes buscan ese fin y cada individuo busca su bien, su felicidad. Pero esta no se logrará a base del esfuerzo individual sino a través de la conciliación y la tolerancia.

Cuando aprendamos a tolerar, las ideas y las ideologías diferentes a la nuestra, tendremos la sociedad que tanto anhelamos, en donde el bien común sea la prioridad de nuestros representantes y, por ende, la felicidad social.

POR
Diego Edgar Pérez Flores

domingo, 30 de noviembre de 2008

¿Qué es la Política y para qué sirve?

Este concepto generalmente es utilizado como el actuar de los políticos y asociado a robar del erario público, no pocas ocasiones he escuchado opinar a las personas sobre cuestiones del orden político refiriéndose a ellas como "la política es un cochinero" o "no necesito ser politólogo para analizar la Política se resume en robar". Esto es equívoco pero la corrupción en nuestro país se presta para esto.
La política nace en Grecia, incluso la etimología se refiere a ello, pues recordemos que el modelo de ciudad griega se constituía en polis y ahí los ciudadanos o polites decidían a través de asambleas el curso que tendría la ciudad. Debemos recordar que en la polis griega no todos podían obtener el titulo de polite, las mujeres, los esclavos y los niños no entraban en esta categoría, solo los hombres libres e iguales podían ser reconocidos como ciudadanos, pero no vale la pena ahondar en este tema. El gran filósofo estagirita Aristóteles definía a la Política como "La participación de los polites en asuntos de gobierno". Ya que sólo ellos podían elegir a sus magistrados para que los gobernaran, de igual manera dentro de las asambleas se discutían y aprobaban las leyes que dichos magistrados harían cumplir, para de esta forma seguir siendo libres e iguales. El principio de representatividad de nuestros sistemas políticos actuales no existía en la polis griega, ya que las decisiones no se representaban por otra persona, solamente eran tomadas, era un acto de barbarismo si quiera pensarlo.
La República Romana es otro gran ejemplo para identificar la Política, aquí ya existe la representatividad a través de dos gobernantes llamados cónsules, ellos tenían el poder ejecutivo, eran electos por un año. El Senado creado en la época monárquica de Roma continuó realizando las funciones del poder legislativo, otras magistraturas romanas hacían cumplir la ley. Este sistema republicano fue copiado por distintas repúblicas contemporáneas e incluso algunas de las instituciones creadas en la República Romana siguen vigentes en la actualidad, un ejemplo de esto es el Senado.
Dejando un poco la historia y trasladando la Política a la actualidad, es definida como "la teoría y la práctica de las relaciones de poder", aquí surge otro término confuso que para efectos de este ensayo definiremos como "la capacidad de imponer la voluntad de un individuo sobre otro o sobre una multitud".
Con esto dejamos en claro que la Política actualmente no es solo lo que hacen los políticos en las cúpulas gubernamentales, todos hacemos política incluso sin darnos cuenta.
Este es el gran problema del pueblo mexicano, no se da cuenta que hace Política inconcientemente estableciendo relaciones de poder con hijos, pareja o con desconocidos, esto causado por el problema de la carencia de cultura Política, si a las personas les interesara lo que sucede con sus impuestos, si estuvieran pendientes de las acciones tomadas por sus representantes y los más importante, si exigieran cumplir su voluntad otros políticos serían los que nos gobernarían, pero hasta que esto no pase seguiremos con políticos corruptos.
Tenemos los políticos y el gobierno que nos merecemos por ser un pueblo resignado a la corrupción e incluso acostumbrado a ella, sin hacer nada al respecto pero la corrupción será motivo de un ensayo posterior.
La Política es algo apasionante y ayuda a comprender lo que sucede en las grandes estructuras de gobierno, por eso no se dejen llevar por lo que digan los opinadores y si les interesa saber que sucede con el país fórmense un criterio propio y luchen por lo que piensan, independientemente de la ideología Política que tengan, pero háganlo.

Edwin Atilano Robles

sábado, 29 de noviembre de 2008

Caso de la Creencia; Respuesta a la Pregunta Alvariana del "Creer"

Precipitadamente, creo.


Quizá no he pensado seriamente si debo de creer en algo, Quizá el hombre cree en lo que desconoce pero al mismo tiempo le teme y lo respeta.


Al creer en algo, se idealiza y se le confiere a un objeto un valor imaginario que se materializa algunas de las veces en las acciones humanas. De la misma manera cuando se cree en algo y se materializa la creencia puede errarse, y después se piensa que de la acción se deriva un hecho considerado como bueno o malo, aunque uno mismo no puede pensar que se cometió un mal hasta que lo que piensa.

El pensar que se ha hecho, cometido o infligido algo malo, conduce a “Juicios de Valor”. De cierta manera uno afrenta al sistema en el que se vive al cuestionarse algo del mismo.


Yo creía quizás en ese sentimiento de atracción que hoy los comunes denominan “amor” , luego me di cuenta que mis estimulos respondían a un ente ficticio, creado, idealizado y reafirmado por mi mismo. Idealizaba a un objeto imaginario dado que no sabía de autocontrol, no controlaba ésas acciones ni mucho menos manejaba las respuestas materializadas y objetivas, porque en principio no sabía como actuaba.


Al “comprender” que sólo idealizaba a un objeto por sus carecteristicas cualitativas exteriores y tangibles, no lo valoraba en el interior, (si es que mi objeto puede ser dividido y si tiene un interior o un exterior o si también reacciona a los estimulos auto-inducidos o de los que se encuentran en el medio)

Al “final” me di cuenta (si es que he llegado a un final) de que no necesitaba creer en ese objeto que llevaba al hombre a actuar de ciertas maneras, todo ésto en un proceso repetitivo.


No descarto totalmente que quizás sea necesario para la vida, actuando en el plano donde se confunde el medio con el fin. Pero la mayoría de las veces quisiera no tener sentimientos que me lleven a actuar (irónicamente, mantendría una postura al ser indiferente)


En éste momento, ya no necesito como fin último y primero,uno de los grandes pilares en los que creeía: El “Amor” Quizás sea lo conveniente creer en mi futuro profesional y en un falso sistema que me ha enseñado a creer. A bien sería aclarar que uno cree en el falso sistema que le han prometido porque da felicidad ,ya que de no hacerlo, y si no se confunde el medio con el fin, uno mismo habrá “muerto” en esa falsa felicidad que le han predispuesto.

En éste momento, no pienso en algo que sea suceptible de llamar mi atención (amor, gente, como actúan).

Dialécticamente, mis ideas de creencias son impulsadas por sentimientos humanos que no comprendo o no comprendo del todo: “Las pasiones, son el motor de acción del hombre, ergo, el hombre piensa en lo que ha hecho, entonces dudar de mi sería dudar de mi verdad (¿Mesianismo?)” Me lleva a el “cogito ergo sum” . Al pensar me libero.

Quizá y esté equivocado en todo lo que hago.

Las creencias idealizadas debilitan al hombre.

Tal vez es momento de empezar a manejar las verdades como tesis, no como síntesis en sí, debemos de observar nuestra verdad a través de las interpretaciones de los otros en los demás. Debemos de aceptar que nuestra tesis tiene antítesis y de ambas surge la sintesis. (. . . )


Y ahora que empieza diciembre:

En ese momento desperté con una sonrisa que quizá me duró hasta las 3 de la tarde cuando volvi al mundo de los muertos vivientes y lanzando pedazos de pensamiento al aire me dije 'Me gusta el sol de invierno que brilla y no calienta, porque se puede sentir la frialdad intriniseca del ser en la naturaleza de las cosas' Volvi a ser feliz por un tiempo como algún día lo fui...



Saul Torres Rivero.

Debate político ¿para qué?

Este proyecto nace de una inquietud juvenil. Nace de una inquietud que busca canalizar y madurar ideas por medio de este novedoso y original mecanismo de la información que es el internet. Puedo hablar en nombre de todos los que conformamos este proyecto al decir que nuestra intención es generar un intenso y fructífero debate político. Asimismo, puedo decir que nos inspira la inquietud de emprender un proyecto innovador y generar ideas valiosas en el marco de la pluralidad. Sólo los peces muertos nadan en favor de la corriente, nosotros de ninguna manera nadaremos en favor de esta corriente de apatía y resignación que desafortunadamente socava el espíritu de muchos jóvenes. Nos inspira, por el contrario, el deseo de crear, de crecer y, por supuesto, de transformar. Deseamos con fervor transformar, si no fuera así estaríamos resignados en la comodidad del olvido. Sabemos que hacer públicas nuestras ideas es salir de esa comodiad del olvido y la indiferencia. Sabemos que publicar levanta los ánimos de quienes piensan diferente, pero también, genera en ellos el anhelo de encontrar puntos en común.
Esa es la finalidad del debate político. No se hace debate político, y esta ya es una visión personal, para imponer nuestras ideas sobre los demás. Se hace debate político para encontrar puntos en común. Se hace debate político para conciliar posturas. Se hace como un ejercicio colectivo de razonamiento. Se hace para construir una verdad común y un proyecto, un camino, en común. Es la acción comunicativa la que permite generar y levantar los cimientos de esta verdad común. No podemos generar esta verdad común en el silencio, por ello, quienes emprendemos este vuelo hemos decidido romper la frialdad del silencio para incendiar con el fuego de la palabra los corazones de quienes desean una patria más justa.
Ahí encontramos la segunda finalidad del debate político. No es una especie de debate cualquiera, sino, está encaminado a reflexionar y articular ideas y argumentos sobre los asuntos políticos, es decir, los asuntos públicos. Aquellos asuntos que forman parte de las problemáticas de nuestra polis o comunidad política. Considero que éste es el fondo intelectual del proyecto, pues, a pesar de que tenemos ideas diferentes, consideramos que todos somos parte de una comunidad política y que los asuntos de ésta deben ser resueltos por la totalidad de sus integrantes en un marco de respeto, tolerancia, armonía y disposición a la construcción de acuerdos. El debate político es, entonces, la búsqueda común de una vida política más justa.
Quiero finalizar mencionando que somos parte no solamente de una comunidad política, sino también, de una comunidad académica. Somos parte de la mejor institución para la enseñanza de ciencias sociales en Iberoamérica. Somos también parte de la comunidad académica más diversa, y por lo tanto rica en visiones y misiones, de nuestro país. Somos parte de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la Máxima Casa de Estudios en México. Ello nos compromete a respetar las reglas de la comunidad política y también las de una comunidad académica seria, objetiva, puntual, intelectualmente honesta, imparcial y, sobre todo, comprometida con el continuo mejoramiento de la vida social y política. Los esfuerzos hechos en este proyecto son el reflejo de ese respeto y comopromiso. Pues tenemos este enorme compromiso con el cambio y la mejor arma para enfrentarlo es nuestro talento. Somos una generación con grandes retos, pero también, de grandes hombres.
René Rodrigo Domínguez Castro.

jueves, 27 de noviembre de 2008

Filosofía y Política.

¿Existe alguna relación entre la filosofía y la realidad? ¿Podemos en nuestro afán de ser científicos y/o prácticos escapar de la filosofía? ¿Podemos hablar de una política afilosófica? El afán de esta primer entrada es contrarrestar esa tendencia que existe entre diversos campos del conocimiento de desprestigiar a la filosofía como un área del conocimiento.
En primer lugar habrá que decir que una filosofía es la interpretación de la realidad bajo esquemas determinados. En otras palabras la filosofía consiste en la construcción de conceptos que dicha filosofía utiliza para explicarse el mundo. Por ello en primer lugar no podemos hablar de una ciencia afilosófica o sin filosofía. Seria como hablar de un árbol sin el significado que tiene la palabra y los símbolos o sonidos que constituyen a la propia palabra.
La filosofía si bien puede no ser considerada como una ciencia, y eso se puede discutir, no es una área del conocimiento que sea inútil o que no tenga impotencia. Existe el prejuicio, y solo eso, de creer que la filosofía consiste únicamente en la utilización de un lenguaje agradable, y muchas veces incomprensible, que mas que dar una interpretación de la realidad es solo un viaje de algún filosofo. Eso es completamente falso, si la filosofía se constituye de esta forma es por la necesidad de abstraerse para interpretar la realidad fuera de conceptos vagos o que puedan ser mal interpretados. De ahí parte que muchas reflexiones filosóficas sean interpretadas como "sueños" o cosas que se encuentran en el limbo. Además de que en la antigüedad se recurría a los relatos o mitos para plasmar la reflexión filosófica, pero no son únicamente narraciones, y su importancia radica en la reflexión filosófica, ejemplos existen muchos sobre todo aquellos que fueron realizados antes de la constitución de la ciencia como tal. Por lo anterior es que la filosofía es una de las primeras áreas del conocimiento que se constituyen como tal, y que su necesidad se reflejan aun hoy.
Las ciencias si bien aportan un conocimiento que podemos llamar real, no escapan de ninguna forma a la filosofía. Esto se debe precisamente a que las ciencias parten de conceptos construidos por una u otra filosofía. La física por ejemplo , una ciencia reconocida como tal, se preocupa por las propiedades de la materia, la energía y su relación, en otras palabras en el movimiento de la materia. Pero si nos preguntamos ¿Que es la materia? o ¿Que es el movimiento? necesariamente entraremos al campo de la filosofía de la física. Por ello es que por mas que se intente separar los campos de estudio,esto seria inútil. Incluso seria absurdo, pues se desconocería la dialéctica que existe entre los campos del conocimiento.
De la misma forma no podemos hablar, ni mucho menos intentar, de una política que solo sea practica. Esto pues no existe una idea sin que esta sea plasmada o expresada, lo mismo una idea política. Si estas pueden o no ser realizadas es otro problema, pero no podemos hablar de una idea cuando no a sido demostrada su existencia como idea. Por tanto incluso suena contradictorio el termino política pragmática, pues al final todas las ideas políticas pretenden llevarse a la practica, eso se demuestra con su propia existencia o de lo contrario no existirian.
La utilidad de la filosofía política radica en la necesidad de definir o construir conceptos que son o serán utilizados por aquellos que pretendan abordar lo político. Seria extraño por ejemplo escuchar a un gobierno hablar de justicia cuando este no ha definido su concepto de justicia. Es como pensar en el blanco sin tener el antecedente del color.
La filosofía no solo nos es útil sino incluso necesaria, para independiente de nuestra forma de pensar tener definidos los conceptos y nuestra propia interpretación de la realidad. Eso no significa el deslinde con la actuación pues como dijo Marx "Los filósofos han intentado interpretar de diversos modos el mundo. Pero de lo que se trata es transformarlo" ( Tesis sobre Feurebach ) .
Mauro Espínola.